Finanzas Personales
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jueves, 8 de agosto de 2013
20 Consejos Prácticos Para Cuidar Su Dinero
En muchas ocasiones hemos mencionado lo importante que es saber
manejar adecuadamente nuestro dinero, y proteger el fruto de nuestro trabajo
contra eventos imprevistos. Por ello, a continuación damos una lista de 20
cosas que podemos hacer ahora para encargarte de nuestras Finanzas Personales y
para que podamos cumplir con todos nuestros objetivos en el plazo que nos los
hayamos fijado.
20 Consejos Prácticos
Para Cuidar Su Dinero
1. Obtenga el valor de su patrimonio.Haga un balance personal, calculando el monto de sus activos y de sus pasivos, para obtener el valor total de su patrimonio. Realice mensualmente este ejercicio, a fin de que, si sigue estos consejos, vea cómo se incrementa cada mes.
1. Obtenga el valor de su patrimonio.Haga un balance personal, calculando el monto de sus activos y de sus pasivos, para obtener el valor total de su patrimonio. Realice mensualmente este ejercicio, a fin de que, si sigue estos consejos, vea cómo se incrementa cada mes.
2. Pague sus
deudas y empiece a ahorrar.Lleve a
cabo un análisis minucioso de su situación financiera, de sus ingresos y
de sus gastos. Vea hacia dónde va su dinero, y de qué forma puede ahorrar. No
gaste los aumentos de sueldo o los bonos que reciba; utilícelos para pagar una
parte de sus deudas y, cuando las haya liquidado, destínelos al ahorro para el
cumplimiento de sus objetivos. Esta es una forma para cuidar su dinero.
3. Cree su fondo de
emergencia.Es muy importante tener
siempre dinero disponible, equivalente a entre tres y seis meses de su gasto
corriente, invertidos en una cuenta segura, accesible, líquida y que genere
intereses por arriba de la inflación. Utilice este dinero únicamente para
emergencias y eventos imprevistos, a fin de que no tenga que echar mano del
dinero que haya ahorrado para otros fines.
4. Invierta más
ahora.Mientras más y más
pronto invierta, más beneficios obtendrá, gracias a la magia del interés
compuesto.
5. Sea sistemático.Deposite su salario directamente en su cuenta de cheques, y
utilice las ventajas electrónicas que le ofrecen algunos bancos para transferir
automáticamente un monto determinado cada mes a su cuenta de inversión.
Aproveche las ventajas que le ofrecenlos programas comerciales de Finanzas
Personales para llevar un registro diario de todos sus movimientos, y
tener siempre a la mano los datos más relevantes.
6. Edúquese usted
mismo.Lea
artículos, libros y revistas de Finanzas Personales, que le darán
nuevas ideas acerca de cómo ser mejor ahorrador, cómo comprar de forma más
inteligente, cómo cuidar su dinero y cómo ser mejor inversionista. Asista a
todos los seminarios y pláticas que pueda. Aunque usted pueda tener
su propio asesor de inversiones, siempre debe conocer y entender los aspectos
básicos sobre inversión.
7. Contrate un
experto.Si usted no tiene ningún
asesor financiero, y piensa que necesita uno que le oriente, busque y contrate
al que sepa ganarse su confianza. El asesor ideal debe escuchar todos
sus anhelos, preocupaciones y metas, y diseñarle un plan de inversión a su
medida que le guíe por el camino correcto para conseguirlas. Debe ayudarle a
cuidar su dinero.
8. Diversifique sus
inversiones.Diversificar significa
no poner todos sus huevos en una sola canasta – esto es fundamental para cuidar
su dinero. Invierta en diferentes instrumentos, un poco en instrumentos de
deuda, otro poco en instrumentos de cobertura cambiaria y algo más en renta
variable, pero siempre cuidando sus necesidades de liquidez, sus expectativas
de rendimiento y su perfil de riesgo.
9. Revise su
reporte de crédito.En México cualquier
persona física puede tener acceso a su reporte del Buró de Créditode forma
gratuita. Conocerlo y estar enterado de su situación crediticia es el
primer paso para mejorarlo.
10. Controle sus
tarjetas de crédito.Utilícelas únicamente
como un medio de pago para aprovechar el financiamiento gratuito que ofrecen, y
páguelas totalmente antes de su fecha límite. Nunca las utilice como un medio
de crédito, a menos que se trate de una verdadera emergencia. Tenga sólo las
que necesita para satisfacer sus necesidades.
11. Estime su
pensión.Haga una proyección a
fin de saber cuánto tendrá en su Afore cuando se retire, asumiendo que su salario
permanecerá constante. Vea cuánto tiene ya acumulado y cuánto está aportando al
bimestre. Utilice un rendimiento real del 5-6% y contemple las
comisiones sobre saldo o rendimiento que aplica su Afore. Realice este
ejercicio cada vez que su salario se modifique.
12. Calcule cuánto
necesitará para su retiro.Si ve que no le
alcanzará con lo que tendrá en su Afore, complemente con su ahorro con
aportaciones voluntarias, con un seguro de vida dotal o con un plan de
retiro independiente.
13. Conozca los beneficios
que le da su sistema de Seguridad Social.Los
sistemas de Seguridad Social en México ofrecen muchos beneficios. Los más
importantes son, sin duda alguna, el seguro de enfermedades y maternidad, el
pago de incapacidades y el derecho a una pensión en caso de invalidez total y
permanente. Conozca cuántas semanas debe cotizar para obtener cada uno de los
beneficios que ofrece la legislación vigente y trate de aprovechar todos sus
beneficios.
14. Verifique
que su cobertura de seguros.Esta es
otra forma de cuidar su dinero. Asegúrese de tener adecuadamente asegurado su
hogar, salud, vida, automóviles y responsabilidad civil. Si usted posee un
hogar, obtenga cobertura a valor de reposición; si usted renta, asegure sus
propiedades personales.
15. Planifique su
sucesión.Haga un testamento o
contrate un fideicomiso testamentario, a fin de garantizar que el fruto de su
trabajo quede en las manos adecuadas, y evitar que sus seres queridos tengan
que realizar largos y costos trámites, o tengan que enfrentar dolorosos juicios
y discusiones entre ellos. Esto es cuidar su dinero para cuando ya no esté.
16.
Mantenga actualizados a sus beneficiarios.Muchas veces nuestra designación de beneficiarios corresponde a
necesidades inmediatas, las cuales están sujetas a cambiar con el tiempo. Es
una buena costumbre verificar, una vez al año, quiénes son los beneficiarios de
todas sus cuentas o pólizas de seguro, y hacer las modificaciones pertinentes
en caso de que se requieran.
17. Mantenga todos sus
registros financieros en un lugar seguro.Guarde
todos sus contratos en una caja contra incendios; una buena opción puede ser
una caja de seguridad en un banco. Además, mantenga a mano siempre una copia de
ellos, para cualquier aclaración que deba realizar. Si tiene computadora, puede
mantener todos sus datos en un archivo, guardando un respaldo de la información
en un lugar seguro. Asegúrese que su cónyuge o una persona de confianza
sepa dónde puede encontrar esta información en caso de alguna emergencia.
18. Prepárese.A nadie le gusta pensar que un día nos podemos divorciar,
incapacitar o simplemente morir. Pero nos puede pasar, por
lo que siempre debemos estar preparados.
19. Utilice su cabeza,
no su corazón.Haga sus propias
investigaciones y no base sus decisiones financieras en
sentimientos o en consejos de sus amigos. Además, nunca invierta en algo
que no entiende y siempre pregunte. Si no se siente satisfecho con las
respuestas que recibe, o si la persona con la que está tratando le hace sentir
incómoda, saque su dinero inmediatamente e inviértalo en otro lugar.
20. No rehuya su
responsabilidad.A pesar de que su
pareja maneje las finanzas familiares, usted debería siempre saber qué es lo que
está pasando con su dinero. Siéntese una vez al mes con su pareja, para revisar
los estados de cuenta y los reportes de su situación financiera. Revise con
ella sus inversiones. A pesar de que tenga profesionales trabajando para usted
– contadores, analistas, asesores financieros o ejecutivos de cuenta – usted
siempre debe saber qué está pasando con su dinero. Recuerde, nadie se
preocupará más que usted de su seguridad financiera.
Tips para finanzas de estudiantes universitarios
La planeación financiera no es una actividad exclusiva de las
grandes empresas, esta herramienta es una guía que te permitirá hacer un uso
correcto de tus ingresos para cubrir tus necesidades y evitar fugas de dinero.
Existen algunas categorías ‘básicas' que deben contemplarse en la
planeación financiera, sin embargo no hay un modelo único, pues para que
funcione hay que tomar en cuenta factores como ingresos y etapa de vida.
Las necesidades que siempre deben tomarse en cuenta son las
relacionadas con la cobertura de comida, vestido, transporte y salud.
Además de los cuatro aspectos básicos, en esta distribución deben
tomarse en cuenta el ahorro y actividades de esparcimiento que son necesarias
para evitar el estrés y las enfermedades derivadas de este padecimiento, señala
el psicólogo Víctor Muriedas.
Un plan para cada etapa
La mejor etapa de la vida para inculcar la educación financiera es
la niñez, que es cuando el ser humano se encuentra más receptivo pues al ser
una época de formación se adquieren hábitos para el resto de la vida, dice la
pedagoga Carla Gutiérrez.
Para iniciar se puede enseñar al menor el valor del dinero a
través de la mesada que se le asigne.
Por ejemplo, si cada domingo recibe 20 pesos y desea algún
artículo que cueste más, será necesario que entienda que para poder adquirirlo
deberá guardar una parte del dinero hasta juntar la cantidad deseada, ya que si
gasta todo el dinero estará muy lejos de cumplir su objetivo.
Para un universitario existen
recomendaciones que debe tomar en cuenta para hacer una
planeación efectiva de sus gastos e ingresos y definir:
1. La entrada de dinero: generalmente los
estudiantes de universidad reciben apoyo
económico de sus padres o tutores, por lo que la mayoría
no considera necesario planear cómo gastar este dinero. La historia es
diferente para aquellos que deben trabajar para pagar el costo de sus estudios,
pues maximizan cualquier centavo.
2. El presupuesto es el rey: el presupuesto es una
receta para ordenar tus gastos, por lo que no puedes pretender ahorros si no
sabes primero a dónde se va tu dinero. Para iniciar puedes tomar como referencia los
gastos de meses pasados para determinar un patrón. Aquí debes incluir lo que
destinas a ropa, comida, renta y entretenimiento, te sorprenderá saber cuánto
gastas en cada categoría. Esta guía también te ayudará a ver dónde puedes
disminuir gastos para redistribuir tu dinero de una forma más eficiente.
3. Verifica tus gastos y tus ingresos: ¿Sale más de lo que
entra? Si es así, necesitas reducir los gastos. Las facturas de entretenimiento
son fáciles de reducir; los costos fijos como los servicios públicos y el
alojamiento son más difíciles. Sigue recortando hasta tener suficiente para
cubrir tus gastos, recomienda el portal de educación financiera Finanzas
Prácticas, de Visa.
4. Tus necesidades: estos consumidores
dan mayor importancia a tres rubros: el vestido, el transporte y la comida, que
transforman en parte fundamental del ocio. La salud es la más castigada y
redistribuyen este dinero para apoyar las categorías restantes. "Saben que
si tienen un problema de salud pueden acudir con sus padres, así que no le dan
tanta importancia", dice el especialista de la UP.
5. Los gastos fijos: si vives en un
departamento independiente debes tomar en cuenta el pago de la renta, la luz,
el agua, gas y el teléfono...aunque no tengas una línea fija el mayor gasto de
los adolescentes proviene del celular, ya que ocupa el 37% de sus ingresos,
según un análisis de Nielsen.
6. La cuenta del teléfono: lo primero que debes hacer
es determinar cuánto
puedes gastar en este servicio y mantener ese valor, para
esto es necesario que tengas un presupuesto. Revisa las tarifas de tu operador,
ya que generalmente las llamadas tienen un costo menor después de las 11:00 pm
o en fin de semana. Para tu celular lo mejor es buscar un plan donde te den
números gratuitos o una tarifa especial para determinados números. Algunas
compañías de telefonía móvil ofrecen esquemas que permiten llamadas sin límite
durante las noches o con una tarifa especial.
7. La comida: más que satisfacer la
necesidad de alimento, esta actividad está altamente relacionada con el rol
social del adolescente, por lo que es otra categoría a la que más se destina
dinero, asegura la pedagoga. Un ejercicio sencillo para determinar la cantidad
que puedes gastar en comestibles es preguntarte ¿cuánto puedes destinar de tus
ingresos? Y ¿cuántas salidas fuera puedes hacer? Si esta actividad te cuesta
demasiado dinero o el dinero que tienes actualmente es insuficiente considera
buscar alternativas menos costosas o hallar una fuente adicional de ingresos.
8. La escuela: la universidad es
otro gasto importante, ya que debes cubrir el transporte y la compra de libros
y material. En el caso de los libros, no es necesario adquirirlos nuevos, ya
que al tratarse de materiales especializados tienen un costo generalmente alto.
Los especialistas recomiendan comprarlos nuevos sólo si puedes utilizarlos en
el futuro como una referencia. Si compras usados puedes ahorrarte hasta un 50%
en el costo, lo importante es asegurarte siempre de que el material esté en
buenas condiciones y sea el mismo título o edición que necesitas, ya que de lo
contrario no servirá de nada. Una fuente para comprarlos son alumnos de la
misma carrera de niveles más avanzados o librerías de textos utilizados, en cualquier
caso verifica que el libro esté en buenas condiciones.
domingo, 4 de agosto de 2013
Las frases que perjudican sus finanzas
Las frases que perjudican sus finanzas
Sin darse cuenta, puede decir frases que no le
ayudan a tener un mejor hábito en sus finanzas personales. Reconózcalas y
elimínelas de sus expresiones.
Por hábito o porque se las escuchó a alguien,
comúnmente las personas tienden a decir frases que perjudican sus finanzas
personales.
Sin ser totalmente consiente de esta situación, usted
puede estar siendo víctima de su propio invento, pues se encarga de justificar
sus acciones.
Lea atentamente las siguientes frases y evalúe si
alguna se le hace conocida…
- “En la próxima quincena repongo el dinero”: Esta
frase es típica cuando usted quiere darse un “gustico”, pero sabe que el dinero
no le alcanza. Comprar un producto o ir al lugar que quiere no es malo, sin
embargo, trate de no excederse y faltar a una de las reglas básicas de las
finanzas personales: No gaste más de lo que tiene.
- “Gano muy poco”: Es cierto que el costo
de vida cada vez es más alto y el salario parece no rendir. No obstante, gane
poco o mucho, lo importante es cómo lo administra. De esto dependerá que sus
ingresos le alcancen para lo presupuestado.
- “Las
finanzas son para los economistas”: Todos son unos financieros del dinero
que reciben. No importa si es un experto en el tema o no, lo que fundamental es
que tenga claro cuánto recibe, cuánto gasta y cuánto puede destinar por
ejemplo, a ahorrar, a divertirse o a invertir.
- “Es mejor vivir el presente”: No hay
duda que el presente es importante para todos los seres humanos. No obstante,
no sobra pensar en el corto, mediano y largo plazo. La vida le puede cambiar de
un momento a otro, por lo que ser precavido le será muy útil en ese caso. Si no
es así, no se preocupe, tarde o temprano verá los frutos de ese esfuerzo.
- “¡Me merezco esto, para eso trabajo!”: Esta
frase es común cuando se está despilfarrando el dinero. Es cierto no
que todo puede ser trabajo, pero recuerde guardar mesura en lo que gasta.
- “Debo todo, pero vivo feliz”: Hay
quienes creen que endeudarse es la forma que tienen la mayoría de personas de
alcanzar lo que han soñado: un viaje, una casa, un carro, etc. Lo importante es
que realice sus propias cuentas y esté consciente que puede respaldar la deuda.
Una alerta importante es cuando se da cuenta que debe la mayoría de su sueldo y
cada mes tiene que recurrir a amigos o familiares para pedir préstamos.
Aunque parecen frases inofensivas, seguramente no le
ayudarán a tener unas finanzas sanas. Por esto, revalúe y hágase la pregunta de
¿Cuál es la frase que usted más usa?
Sin darse cuenta, puede decir frases que no le
ayudan a tener un mejor hábito en sus finanzas personales. Reconózcalas y
elimínelas de sus expresiones.
Por hábito o porque se las escuchó a alguien,
comúnmente las personas tienden a decir frases que perjudican sus finanzas
personales.
Sin ser totalmente consiente de esta situación, usted
puede estar siendo víctima de su propio invento, pues se encarga de justificar
sus acciones.
Lea atentamente las siguientes frases y evalúe si
alguna se le hace conocida…
- “En la próxima quincena repongo el dinero”: Esta
frase es típica cuando usted quiere darse un “gustico”, pero sabe que el dinero
no le alcanza. Comprar un producto o ir al lugar que quiere no es malo, sin
embargo, trate de no excederse y faltar a una de las reglas básicas de las
finanzas personales: No gaste más de lo que tiene.
- “Gano muy poco”: Es cierto que el costo
de vida cada vez es más alto y el salario parece no rendir. No obstante, gane
poco o mucho, lo importante es cómo lo administra. De esto dependerá que sus
ingresos le alcancen para lo presupuestado.
- “Las
finanzas son para los economistas”: Todos son unos financieros del dinero
que reciben. No importa si es un experto en el tema o no, lo que fundamental es
que tenga claro cuánto recibe, cuánto gasta y cuánto puede destinar por
ejemplo, a ahorrar, a divertirse o a invertir.
- “Es mejor vivir el presente”: No hay
duda que el presente es importante para todos los seres humanos. No obstante,
no sobra pensar en el corto, mediano y largo plazo. La vida le puede cambiar de
un momento a otro, por lo que ser precavido le será muy útil en ese caso. Si no
es así, no se preocupe, tarde o temprano verá los frutos de ese esfuerzo.
- “¡Me merezco esto, para eso trabajo!”: Esta
frase es común cuando se está despilfarrando el dinero. Es cierto no
que todo puede ser trabajo, pero recuerde guardar mesura en lo que gasta.
- “Debo todo, pero vivo feliz”: Hay
quienes creen que endeudarse es la forma que tienen la mayoría de personas de
alcanzar lo que han soñado: un viaje, una casa, un carro, etc. Lo importante es
que realice sus propias cuentas y esté consciente que puede respaldar la deuda.
Una alerta importante es cuando se da cuenta que debe la mayoría de su sueldo y
cada mes tiene que recurrir a amigos o familiares para pedir préstamos.
Aunque parecen frases inofensivas, seguramente no le
ayudarán a tener unas finanzas sanas. Por esto, revalúe y hágase la pregunta de
¿Cuál es la frase que usted más usa?
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